miércoles, 2 de julio de 2014

Leyendo: El Carretero de la Muerte

¿Alguna vez has imaginado como podría ser la muerte? ¿No crees que la muerte pueda tener ayudantes?

En este extraordinario cuento de la Premio Nobel de Literatura 1909, la sueca Selma Lagerlöf, hace gala de una extraordinaria imaginación al narrarnos como la muerte tiene ayudantes para recoger el alma de los que mueren.

Una noche de año nuevo, tres pobres y miserables hombres borrachos contaban historias sin sentido, mientras se divertían y esperaban las campanadas de la iglesia anunciando el Año Nuevo. 

De pronto a uno de estos tres hombres, el más joven de ellos, se le ocurrió contarles una historia a los demás:

Esta es la historia de un pobre hombre, el cual es elegido cada víspera de Año Nuevo. Éste usaba una capucha negra para ocultar su identidad a quienes iba a recoger, poseía una carreta; esta carreta, parecida a las carretas que usaban los campesinos para llevar sus productos a los mercados, tenía uno de los ejes de las ruedas rotos, estaba cubierta de lodo y para más pesar no había sido engrasada jamás, por lo cual hacía un ruido espantoso. El encargado de arrastrar este miserable vehículo a cualquier lugar era un viejo caballo, tonto y cojo, con el pelo emblanquecido, con una delgadez asombrosa y unas patas astilladas y viejas.

Y cualquiera de los que escuche esta terrible pero verídica historia, estará condenado a ser: “El Carretero de la Muerte”.

Y terminando esta historia aquel borracho, llenó de pánico a los otros, creando una desesperación increíble, hasta llegar al punto de pelearse y provocar la muerte de aquel pobre y joven hombre.

En el  transcurso de su muerte sintió cosas que nunca había experimentado y no sabía que existían. Al pasar un momento él escucho un chillido de una carreta que se acercaba poco a poco hasta que llego a él.

Todo se veía borroso en ese momento, no reconocía lo que pasaba ni lo que miraba. Cuando de repente una voz sonó, una voz que le decía: “Roberto, hey Roberto ¿te recuerdas de mí?”.

Aquel hombre recuperando su conciencia reconoció a aquél que le hablaba, él que le hablaba era Jorge, su amigo que falleció un año atrás. Roberto muy asombrando le hace mil preguntas, y su única respuesta fue: “Ahora tu eres el Carretero de la muerte”.


Y de esta manera Roberto quedo condenado por un año entero a dirigir la carreta de la muerte, trayendo consigo las almas que habían abandonado su cuerpo físico.

Definitivamente una gran obra de la literatura universal.  Muy recomendada.

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